DIATEX VITALE

Los oligoelementos

Los oligoelementos llamados también metales coloidales, sales minerales, minerales en trazas no son otra cosa que formas metaloides contenidas en el cuerpo humano en dosis infinitesimales pero esenciales para su buen funcionamiento. La definición que suele ser adoptada para las soluciones coloidales es la de un líquido disperzante cuyas partículas de distinta fase (dispersa) quedan finamente suspendidas y no constituyen una solución homogénea. Entre los sistemas coloidales el más estudiado es el Sol cuya fase dispersante es un líquido y la fase dispersada es un sólido. Las sales minerales son necesarias para la vida y para sus funciones y si son tomadas en una forma coloidal natural pueden favorecer un extraordinario paso adelante hacia un mejor estado de bienestar. La deficiencia, además de la complementación de estos elementos se desarrolla en términos infinitesimales por lo cual no es la cantidad lo que cuenta sino una equilibrada y completa administración de pequeñas dosis de todos los elementos necesarios, de calidad y biodisponibilidad lo más elevadas posible.

La oligoterapia es el método de complementación por el cual se proporciona al organismo el correcto y equilibrado reajuste de minerales en trazas con el fin de favorecer el normal funcionamiento celular.

La importancia de los minerales para la función orgánica nos es un concepto nuevo; de hecho, la utilización terapéutica de piedras y minerales se introduce hace muchos siglos y se encuentran referencias en documentos asirios y egipcios. El que hizo un gran uso de minerales fue ciertamente Paracelso que desde el 1528 puso los fundamentos de una medicina basada en el uso de minerales elaborados según principios alquímicos. Paracelso, puede ser considerado bajo ciertos aspectos uno de los padres de la metaloterapia. Pocos saben que fue justamente él que denominó zinc el mineral que hoy en día conocemos por el mismo nombre, o que ya en 1500, utilizaba el hierro para el tratamiento de las anemias.

Historia de los oligoelementos

El fenómeno de la catálisis fue hallado hace mucho tiempo cuando durante una serie de experimentos químicos se descubrió que introduciendo una sustancia en el interior de un sistema estable (sin reacciones en curso) se desencadenaba instantáneamente una reacción, sin que el ingrediente añadido formara parte de dicha reacción y además sin que el mismo variara en su forma química al final de la reacción. Lo que impactó a los científicos fue la desproporción existente entre el reducido peso del metal necesario y la reacción desencadenada.

La catálisis química ha permitido desvelar un preciso paralelismo con la acción de las enzimas que son vitales en los procesos de transformación de la materia. Como ha relatado Caujolle, semejante coincidencia (es decir, el papel de los oligoelementos en biología y la importancia de los catalizadores metálicos) no es una casualidad especialmente si se considera que sucesivamente Raulin, Bertrand y Pastor, para citar sólo los principales, pusieron en evidencia la importancia de las trazas de metales en relación con el crecimiento de microorganismots.

En 1894, cuando Gabriel Bertrand descubrió la causa y el rol fundamental que desempeña el manganeso en ella, supuso que los metales y metaloides normalmente existentes en los tejidos vivientes, incluso en cantidades muy pequeñas, pudieran participar en el ciclo químico de la vida como catalizadores directos e indirectos, interactuando con la composición de muchas enzimas.

Todos saben que el cuerpo humano esta compuesto por miles y miles de millones de átomos que reaccionan entre ellos compartiendo sus electrones superficiales. En otras palabras los átomos en un organismo nunca son teóricamente neutros, sino que tienen carga positiva (cationes) y carga negativa (aniones). Estas cargas eléctricas son de algún modo, la energía esparcida durante una reacción bioquímica.

Entre los miles de millones de conexiones y reacciones de átomos, que acontecen constantemente en un organismo, es evidente que una parte del ser quedará bloqueada. En cierta proporción, esto es compatible con el buen funcionamiento del cuerpo, sin embargo si la relación aumenta, se puede llegar hasta a un nivel que provoque de ciencias funcionales, o verdaderas y concretas enfermedades.

La mejor recomendación, sería reducir los factores que contribuyen a limitar las reacciones bioquímicas, es decir: cultivos y criaderos artificiales no bío, contaminación, enfermedades clásicas y enfermededades de la civilización moderna, fármacos de síntesis, ritmos exasperados de vida, alcohol, tabaco, drogas…

Poco a poco nos damos cuenta, en primer lugar en el sector agrícola, del aspecto nocivo de la carencia de manganeso en ciertos terrenos, además del ámbito veterinario con los descubrimientos de anemias en los perros causadas por carencias de cobre y de cobalto. A pesar de todos estos descubrimientos, fue sólo en el 1932, que Jacques Menetrier consideró el inmenso potencial de la utilización de los elementos en trazas en la complementación alimenticia humana, logrando de este modo el moderno concepto de oligoterapia que se fundamenta en las siguientes bases:

  • La capacidad de respuesta frente a la enfermedad depedende del “terreno” del paciente;
  • La receptividad está supeditada a los intercambios orgánicos (en particular a la óxido-reducción y al equilibrio ácido-base);
  • La receptividad, es por consiguiente el terreno, puede evolucionar en base a la antigüedad de la enfermedad, a la edad del paciente, o como resultado de factores externos;
  • Es posible mutar esta tendencia actuando en el intercambio biológico;
  • Estamos capacitados para in influenciar dichos intercambios orgánicos a través de específicos oligoelementos como manganeso, cobre, oro, plata, cobalto, zinc, níquel y sus relativas combinaciones.
  • Historia y Filosofía están confirmadas, por la multitud de médicos que hoy en día siguen utilizando la oligoterapia catalítica en sus protocolos, sola o conjuntamente con otros preparados fitoterapéudicos, fármacos alopáticos y homeopáticos.

Como actúan

Los oligoelementos actúan principalmente de cuatro formas:

  1. Inicialmente, actúan como catalizadores para muchas funciones y reacciones en el organismo; mayoritariamente, sin su presencia alguna de estas reacciones no podrían verificarse o por lo menos, no podrían ser completadas;
  2. Desarrollan una acción específicas y definida para el desempeño de una reacción química única y conjunta, además de poseer efectos antitóxicos y bactericidas.
  3. Favorecen la modificación del terreno, facilitando los fenómenos de autodefensa del cuerpo de cara a los agentes infecciosos;
  4. Se trata de los agentes directos del metabolismo, por lo tanto tienen una acción “diastásica” promoviendo todos aquellos fenómenos vitales esenciales para el buen funcionamiento del cuerpo, como la respiración, la digestión, etc….

Brevemente: en dosis infinitesimales, favorecen todas las funciones y los intercambios biológicos que permiten al organismo vivir y trabajar en armonía.

El origen de la palabra oligoelemento (deriva del griego oligos, o sea de diminutas dimensiones) se remonta a Gabriel Bertrand y Jacques Menetrier, que fueron entre los primeros a explorar su actividad de forma científica. Estos minerales están presentes en cantidades muy pequeñas, en todos los organismos vivientes, y actúan en dosis incluso infinitesimales, favoreciendo el desempeño de un papel biológico esencial e indispensable para la creación y la continuidad de la vida (Prof. Bour).

Hace mucho que es sabido que el Hierro desempeña un papel clave en el proceso celular para la hemoglobina. Sin embargo, como todo, esto se relaciona y se enlaza a una cadena de reacciones mucho mayor; el Hierro puede actuar sólo si el Cobre preside la absorción; el almacenamiento y la utilización del Hierro por parte del organismo así como la asimilación del Hierro y del Cobre depende de la cantidad de Manganeso disponible en el organismo. Paradójicamente, la cantidad de Cobre presente en nuestro organismo, se puede considerar indispensable para los organismos superiores, siendo extremamente nocivo para las formas de vida inferiores, como virus y bacterias. En cuanto al Manganeso, junto al Cobre y al Cobalto son biocatalizadores esenciales para la formación y la activación de las enzimas, de las hormonas y de las proteínas. Cobre y Cobalto, son además indispensables en los fenómenos reproductivos, ya que intervienen sobre el funcionamiento de la hipófisis. Como el Manganeso, también el Zinc es una importante coenzima activadora de las funciones genitales de las glándulas endocrinas.

Otro ejemplo de función catalítica es la del Calcio, que no sólo tiene una función de formación en la estructura óseo-esquelética, sino que su presencia en calidad de biocatalizador sanguíneo es indispensable para los procesos de coagulación. Este ejemplo nos permite fijar la atención hacia los distintos dominios fisiológicos que puede tener un mismo producto si es tomado en formas ponderales (como en el caso de un complemento alimenticio a base de calcio con una aportación del 100% CDR), o infinitesimales (como en el caso de un alimento a base de oligoelementos coloidales de calcio, sin aportaciones de CDR).

Preparación

Los oligoelementos están comercializados por varios laboratorios, la mayor parte de productos en el mercado son simples mezclas de gluconatos de minerales. La forma más o menos concentrada de los minerales presentes en cada formulación no influencia de ninguna manera la funcionalidad de los productos, ya que la eficacia de los oligoelementos está estrictamente relacionada con la calidad y con la tipología de elaboración del producto.

Desde siempre Forza Vitale ha adoptado un proceso de elaboración que permitiese una digestión del gluconato en una tintura espagírica de Equisetum arvense, antes de la impregnación de los gránulos. Todas las formas de preparación, más o menos de calidad, estuvieron conformes con las reglamentaciones de mercado en Europa, hasta que en el Noviembre del 2009, el Reglamento Europeo (DEC. Ley: CE/1170/CE) ha excluido del listado de ingredientes (cuya utilización esté prevista en las elaboraciones alimenticias), los minerales de oro, plata, cobalto, níquel y litio, volviendo ilegal cualquier producto que contenga dichas formas minerales.

A partir de la mencionada fecha, Forza Vitale ha suspendido la producción y la comercialización de su propia línea de oligoelementos, promoviendo un proyecto de investigación para la realización de una línea de productos que pudiese sustituir la precedente y que estuviese en línea con la nueva normativa vigente, caracterizada además, por un mayor nivel de bío-disponibilidad. Esta nueva línea está hoy comercializada en Europa con el nombre de Diatex Vitale y se distingue por su elevada bío-disponibilidad, gracias a las formas coloidales utilizadas.

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